El mejor Románico

(1) Planta de l’església del monestir
(2) Secció tranversal (1)
(3) Secció transversal (2)
(4) Secció longitudinal
La iglesia de San Lorenzo, presenta una gran unidad de construcción y se pueden distinguir bien las obras adheridas, tales como el campanario de forma escalonada y hasta los restos de muros más antiguos encontrados en el ábside.

La planta es el de la basílica de tres naves, con un transepto señalado por planos más reforzados, que sostienen el cimborrio sobre trompas de la forma usual catalana. El transepto es casi el centro del templo, como en las iglesias del segundo período bizantino.

La nave central junto a la puerta, mide 4,25 metros de ancho y junto al toral del ábside, 4 metros. Estudiadas las convergencias de las naves laterales, la de la izquierda (entrando) a ras el frontis, acusa 2,42 metros y el extremo opuesto, 2,17 metros. Es difícil de creer, viendo estas diferencias en sutileza constructivas. Es mas clara la explicación, los errores en el replanteo y en la construcción. (1)

El cimborrio se encuentra excepcionalmente en el centro de la construcción. Era común, durante el siglo XI, hacer las iglesias solamente de una veintena de metros de largo, como esta de San Lorenzo.

La iglesia está construida con piedra de la misma montaña, una parte de arenisca roja eocénica y el otro de pequeños sillares rústicamente desbastados. En todo el edificio no hay más que el dintel del portal mayor que se distingue por sus dimensiones. (2)

Las vueltas de las colaterales son semicirculares, sin arcos torales, a excepción de bajo la cúpula.

Los dos pilares que aguantan las arcadas son rectangulares, como en las basílicas antiguas.

En la ventana absidal, están combinadas rocas de arenisca roja con otros de caliza. En el ábside hay cuatro nichos iguales, sin ninguno en el centro, como en otras iglesias románicas coetáneas. (3)

La puerta exterior es muy sencilla y presenta, en las cartelas, las señales de un porche o nártex que la cobijaba.

La planta parece, según Elías Rogent, una reducción a una mitad de la iglesia de Sant Cugat, pero hay que advertir que la actual iglesia de Sant Cugat es seguramente posterior a la que describimos. Esta construcción pertenece al arte perfecto con que fue levantada la iglesia de la Colegiata de Cardona y parece reflejo de aquella escuela. (4)

Todas estas obras tienen las bóvedas de cañón semicirculares reforzadas generalmente por medio de arcos torales; todas son obras bien cuidadas que señalan el siglo XI avanzado. Representan una reproducción occidental de las basílicas que se construían en Oriente en los siglos V y VI.

Según Rogent, hay indicios en San Lorenzo de las pinturas polícromas, que solían llenar los ábsides y las naves de aquellas construcciones.

También se conservan, en los claustros o paso del mediodía del Monasterio, unos sarcófagos adosados a las paredes de la iglesia, con unas inscripciones.