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SITUACIÓN DEL PARQUE
El Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac fue creado en 1973 para preservar 10.000 ha de la Cordillera Litoral de la especulación urbanística, dado el gran valor paisajístico, ecológico y natural.
Posteriores modificaciones del límite del parque la han ampliado a 13.694. Este espacio está gestionado por la Diputación de Barcelona.

El Parque Natural protege un rico ecosistema caracterizado por su diversidad,tanto paisajística como ecológica.
El bosque se mezcla con cultivos, acantilados y rellanos. Paisaje de una gran belleza.

(Fuente: Diputació de Barcelona)
EL ENTORNO
El Parque Natural está ubicado en la cordillera pre litoral, un poco decantado hacia la depresión central.
El material que lo forma predominantemente es la roca conglomerado del Terciario (Eoceno). Alternando con capas de conglomerado aparecen estratos discontinuos de areniscas rojas, más abundantes cuanto más al oeste, hacia la depresión central. Por otra parte los guijarros más gordos del conglomerado los tenemos que ir a buscar en la parte de levante y sur, donde pueden llegar a tener diámetros superiores al metro. Toda esta gran masa de rocas sedimentarias se aposento con un régimen de fuertes aguaceros y por ríos con fuerte pendiente, en un gran delta. El espesor de material supera los mil metros. Posteriormente los guijarros se cohesionaron y adoptaron la consistencia pétrea actual. Mucho más tarde movimientos de las masas continentales y del nivel del mar han hecho emerger los materiales sedimentarios que han sufrido erosiones, adoptando formas enriscadas con agujas y monolitos. La infiltración del agua de lluvia durante millones de años ha provocado diferentes fenómenos kársticos: cuevas y simas. Entre las cuevas más importantes destacan la de Manuel (la más larga: 954 m), las cuevas de Mura (180 m), de las simas cabe destacar el de l’Espluga (el más profundo: 123 m) y el de Castellsapera.

( Fuente: Diputación de Barcelona )
VEGETACIÓN
Los bosques predominantes son de encina (litoral y de montaña con boj) en las partes altas menos alteradas. También hay algún robledal de roble pubescente. Los bosques de encina se explotaron durante unos 50 años para hacer carbón vegetal. Actualmente en algún bosque aún se corta para extraer leña. En las partes bajas, más humanizadas, abundan los pinares, fruto del abandono de las viñas. Es en esta zona donde está la mayor parte de cultivos. En las crestas y colinas suelen haber rellanos (manchas de roca con suelo muy escaso), es en este ambiente donde pueden vivir especies vegetales que escasean en la montaña. Cabe destacar el único endemismo de la montaña: una subespecie de la Pota de Colón (Erodium cicutarium ssp glandulosum). Estos ecosistemas tan diversos se ven poblados por una gran diversidad de animales. Desde los más pequeños invertebrados (con varios endemismos), peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. La variedad de peces autóctona es muy reducida: bagres, espinillas y foixins. Han sido introducidos desde antiguo carpas y otros peces foráneos. Entre los anfibios cabe destacar: ranas, sapos y el raro tritón jónico (Triturus marmoratus). Hay más variedad en los reptiles: desde la tortuga de arroyo a serpientes y víboras, pasando por lagartijas, lagartos y serpientes de cristal (Anguis fragilis).
FAUNA
Los pájaros más vistosos, por su rareza y majestuosidad, son los rapaces: halcones, gavilanes, azores (Accipiter gentilis), ratoneros, águilas culebrera y perdicera. Debemos celebrar que recientemente han vuelto a habitar la montaña los desaparecidos cernícalos. Pero de pájaros hay muchos otros, entre los que sólo nos visitan en verano debemos destacar las tórtolas y abejarucos. También hay bastante fringílidos asociados a los cultivos: jilgueros, pardillos, pinzones.
En los bosques encontramos arrendajos, pico picapinos, torcaces... Fuera inacabable la gran cantidad de especies que residen temporal o permanentemente en nuestra montaña.
Por último mencionaremos algunas especies de mamíferos: murciélagos (que encuentran refugio en las cuevas y las simas), erizos, topos, ratones, conejos, tejones,.. Haremos una mención especial al jabalí: su población se ha visto incrementada notablemente en los últimos años. Este hecho ha sido causado principalmente por dos factores: abandono de cultivos (que ha hecho crecer el bosque donde vive principalmente) y la otra la hibridación con cerdos domésticos que los cazadores empezaron a realizar a principios de los años 60 (ha aumentado la tasa de nacimientos: de 3-4 rayones han pasado a 4-8). Cada vez son más las voces entre agricultores y naturalistas que dicen que hay demasiados cerdos por la montaña, y que están comprometiendo determinados ecosistemas frágiles de por sí: los rellanos como ejemplo.
LA OCUPACIÓN HUMANA
El establecimiento humano en el macizo de Sant Llorenç del Munt es conocido desde la prehistoria. A lo largo de los tiempos, se han ido amontonando restos que atestiguan las ocupaciones de los diferentes periodos históricos. El periodo que ha dejado una huella más profunda es la alta edad media, época en que se empezaron a formarse en las cercanías del macizo la mayoría de los núcleos habitados que constituyen los pueblos y ciudades actuales. Lo más destacable de esta época son las iglesias románicas y muy especialmente, el monasterio románico de Sant Llorenç del Munt, construido en la cima culminante de La Mola. El campesinado, antes extendido por todo el macizo, hoy es residual, pero heredera de las tradiciones y de la cultura que le dieron esplendor. El Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac forma parte de la red de espacios naturales protegidos, promovidos y gestionados por la Diputación de Barcelona, que configuran un anillo verde que rodea los sectores más fuertemente urbanizados los país. El interés paisajístico, biológico y cultural del macizo de Sant Llorenç del Munt y la sierra del Obac justifica que se haya creado un espacio protegido. El parque natural es una plataforma para el fomento de un uso racional del territorio que haga posible el aprovechamiento ordenado de los recursos. A la vez, el parque responde a la demanda de equipamientos e instalaciones para el ocio y la actividad pedagógica en el medio natural.
CARTA EUROPEA DE TURISMO SOSTENIBLE
La Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) es un reconocimiento de alcance europeo, gestionado por la Federación Europarc. La carta garantiza un uso turístico del parque compatible con la conservación del territorio, minimizando los impactos negativos y contribuyendo al desarrollo económico local.
 
El Parque Natural del Montseny y el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac están acreditados con la CETS desde el año 2011. Tienen una estrategia turística sostenible elaborada y consensuada con los agentes implicados de la zona.
  A partir del 2014 numerosas empresas de los parques naturales de Sant Llorenç del Munt y l'Obac y del Montseny obtuvieron este reconocimiento europeo.
Nuestra empresa está comprometida con la Carta Europea de Turismo Sostenible, implantada del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac
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producción: DRAC.com
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